Encontrar tu centro

En la terapia Gestalt hablamos de encontrar nuestro centro.

El centro es lo que nos ayuda a centrarnos, lo que puede servir como apoyo y es donde tenemos más contacto con nosotros mismos.

Como un método holístico (“Gestalt” significa integrado), el centro no es sólo metafórico porque está asociado también a nuestro cuerpo: el “cinturón” alrededor de nuestro ombligo.

 

Partiendo de este idea, en la terapia practicamos mucho la respiración y la dirigimos hacia la parte inferior del abdomen; esta es la manera correcta de respirar (los bebes respiran de esta forma, pero con los años la respiración se sitúa más arriba y es más superficial).

 

Por ser un concepto tan importante, intento aplicar el idea del centro no solo en mi vida diaria y cuando trabajo como terapeuta Gestalt sino también a la hora de escoger ejercicios para mi cuerpo.

El ejercicio físico es muy importante y yo creo que cada uno tiene que encontrar el adecuado para sí y que se puede seguir haciendo durante muchos años. Un ejercicio que toma en cuenta cómo es la persona, físicamente y mentalmente.

 

Hay varios métodos que alinean con el darse cuenta del centro, la mayoría vienen del oriente, como son el Yoga o el Tai-Chi y son muy recomendables.

Pero hay también un método occidental que yo llevo practicando muchos años y lo encuentro muy tranquilizador para mi mente y eso es el Pilates.

El método Pilates fue creado teniendo en mente la conexión entre cuerpo y mente y los que lo practican correctamente así lo sienten (aunque tengo que admitir que al principio los movimientos me parecieron raros e incluso imposibles de seguir…).

Igual que en la terapia Gestalt fortalecemos el cliente para que pueda confiar más en sí y atreverse a probar y descubrir nuevas cosas en su vida, también en Pilates, cuando el centro es fuerte, podemos mover diferentes partes de nuestro cuerpo sin perder el centro.

 

Es altamente importante practicar con instructor profesional de Pilates y en clases pequeñas para asegurar que cada uno practique los pequeños movimientos correctamente.

Por suerte, yo he encontrado en Barcelona una instructora excelente, que es también una fisioterapeuta, así que es muy atenta al riesgo de lesiones y el momento que ella o el cliente nota una síntoma de que algo va mal, ella lo corrige inmediatamente (y como en la terapia, hay que darse cuenta de lo que uno siente y si algo va mal, atenderlo lo antes posible, sin esperar que se haga más complicado y difícil).

 

Te deseo buena salud física y mental y espero que a la hora de escoger un deporte, que prestes atención también a lo que te hace sentir bien mientras lo haces (y no sólo por cumplir tu deber).

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