Miedo al Compromiso

Yo vengo de Israel, un país muy inestable, donde la gente no hace planes de largo plazo por miedo a la incertidumbre.

Pero hasta en la tranquila Barcelona, mucha gente siente reacia en cuanto a planificar con antelación.

Eso me hace pensar que este miedo tiene que ver más con un estado de ánimo que con el estado donde uno vive.

¨compromiso¨ implica obligación por nuestra parte.

¿Porqué esta forma de obligación nos da tanto miedo?

Pues, unos pueden sentir que ya tienen suficientes obligaciones ¨reales¨: ir al pagar facturas, limpiar la casa, hacer ejercicios o visitar a los suegros. Queda poco tiempo, pocos asuntos donde podemos sentir libres. Y no queremos perder esta libertad.

¿Significa eso que un compromiso equivale a no estar libre, a estar atrapado?

Creo que mucha gente se sienta atrapada.

Pero examinémoslo: si prometo a un amigo cenar juntos el fin de semana, generalmente es porque aquel amigo me cae bien, quiero salir el fin de semana, me gustaría comer en un restaurante. Si todo esto refleja mis deseos, ¿donde está  la falta de libertad?

Yo creo que el asunto es ¨la libertad de elección¨: vivimos en una sociedad con oferta casi ilimitada (aunque las cosas han cambiado un poco con la crisis económica) y sospecho que nos hemos acostumbrado más a la ¨elección¨ que a la ¨libertad¨, porque, personalmente, a veces encuentro esta cantidad de elección abrumadora. Pero la mayoría de la gente lo quiere así, se siente que es su ¨derecho¨. De ahí que tenemos 20 tipos de yogures, 30 películas diferentes en el cine, innumerables restaurantes, clubs, estilos de moda y mujeres preciosas.

Sin embargo, hay cosas que no han cambiado, hasta en el siglo 21: el tiempo y el espacio no han cambiado sus cualidades (sólo, quizás, la manera en la cual los percibimos). Por eso, a pesar de la cantidad de restaurantes, solo puedo cenar en uno a la vez. Y tengo que escoger entre ir al cine o al teatro, o quizá a bailar, porque no puedo estar en más de un sitio a la vez. Y eso es muy estresante: ¿Porqué tengo que y Cómo puedo elegir entre todas esas cosas tan maravillosas??

Hoy no hablaré de toma de decisiones (trataré ese tema tan interesante en uno de los siguientes posts) porque quiero elaborar el tema de la dificultad que sentimos, que crece aún más por la incertidumbre:

No es solo el miedo al desconocido que me inhibe a comprometerme a algo que no podré cumplir, sino también la esperanza por otro tipo de ¨porvenir¨: ¿qué pasaría si digo ¨sí´ a la cena con mi amigo y de repente alguien me invitará a una fiesta estupenda, me ofrecerá entradas a un espectáculo deseado o un príncipe azul me invitará a ir a pasear con él? Tendré que renunciar la nueva invitación o dar un plantón a mi amigo. Será mejor no prometer, no comprometer, no atarme a una obligación de la cual no podré salir.

El problema es que a pesar de pensar que me protejo ¨dejando todas las opciones abiertas¨, ese comportamiento conlleva un precio. Próximamente detallaré todos los ¨precios¨ pero hoy mencionaré solo dos de ellos:

Vivir de esta manera aumenta la sensación de incertidumbre, una de las cosas más difíciles de aguantar para el ser humano. Quizá no me siento atrapada, pero tampoco sé qué haré el año que viene, el mes que viene, mañana.

El segundo ¨precio¨ es el hecho de que lo que motiva este comportamiento es el miedo, aunque sea el de perder ¨cosas maravillosas por venir¨, no es aconsejable ser guiado por miedo, si quiero tener buena calidad de vida.

Dentro de 3 meses mi querido hermano cumplirá 40 años y me gustaría poder celebrarlo con él, así que voy a comprar un billete de avión ahora. No tengo garantía a que no habrá una guerra, un terremoto o una invitación a un cierto palacio, pero los precios bajos me han convencido a que valga la pena el riesgo de comprarlo de antemano.

Espero que tú también hagas unos planes. Planes a las cuales vale la pena esperar con ansia.

1 Comment

  1. Ramon Esteve i Font says:

    Molt bo MIry, nmot bo`, de veritat.

Leave a Reply

Powered by: itecpro